Barcelona para volver
La segunda visita es la mejor: sin lista de monumentos, la ciudad se abre. Esta es la Barcelona que queda cuando el turista se va — barrios, mercados y la montaña de verdad.
Los barrios pendientes
Gràcia entero con sus plazas, el Raval de librerías, Sarrià con aire de pueblo y Poblenou con sus naves y su playa. Uno por tarde, con su bar y su mercado, sin más plan que perderlos.
La montaña y el mar de fondo
Collserola y la Carretera de les Aigües al amanecer, el cementerio de Montjuïc con sus vistas silenciosas, y las playas del este sin toalla de turista. La ciudad sin colas existe.
La agenda local
Fiesta mayor de un barrio cualquiera, concierto de iglesia, cine al aire libre en verano y el calendario de mercados con sus días fuertes. La segunda Barcelona se vive con agenda de vecino.